Tricot o dos agujas: Te atreves
El tricot o dos agujas es una técnica artesanal que se utiliza para crear todo tipo de prendas y accesorios, desde bufandas y gorros hasta suéteres y mantas. Al principio, le tenía terror a empezar a trabajar con las dos agujas, más bien un pánico atroz. Pero, como suelo ser muy cabezota, hasta que no aprendo algo, no paro. Tras muchos intentos, donde se me escapaban puntos, no sabía recuperarlos, hacía el derecho donde iba un revés, porque mi atención estaba en mi miedo. De novata, quería hacerme todo tipo de prendas muy complicadas. Pero te das cuenta de que, si no te preparas un paso a paso, no logras nada.
Empecé por el montaje de puntos y aprendiendo las diferentes maneras de montarlos, hasta que encontré la que mejor se me daba (montaje en cola larga). Otro aspecto de mi aprendizaje en el montaje era calcular la cantidad de hilo necesaria para montar los puntos: unas veces me quedaba corta, en otras desperdiciaba mucho hilo. Encontré en las redes una técnica que consistía en envolver el hilo en la aguja, y por cada vuelta se contaba un punto, dejando un poco más, unos 20 cm, para trabajar con comodidad. Empecé a hacer pequeñas muestras para ir aprendiendo.
Mi consejo es que empieces con punto derecho o jersey, luego con punto revés, punto de arroz, y otras muestras sencillas. Mi terror era que se me escapara un punto cuando tenía una muestra bastante avanzada. Entonces me puse manos a la obra y me dediqué a crear muestras, dejando que se me escaparan los puntos. Empiezo por uno, el más fácil, e intento recuperarlo, pero ¿cómo lo meto en la aguja? ¿Por dónde lo recupero, por el derecho o por el revés? ¡Uy! Qué tortura. Tras una primera muestra desastrosa, que no enseñaría a nadie por vergüenza, poco a poco te vas dando cuenta de cómo recuperarlos, y ya te lanzas al vacío. Entonces tú misma dejas escapar los puntos sin sentir ese pánico. Y aprendes que hay muchos patrones donde tienes que dejar que los puntos se escapen porque forman parte del diseño.
Ensayo y error es el secreto, no hay otro. Y, por qué no decirlo, bendito YouTube, donde encontré verdaderas maestras de este arte. Hoy en día disfruto del proceso, ya que permite crear una gran variedad de texturas y diseños simplemente combinando distintos puntos. En esta técnica, las manos son las protagonistas, y el uso de las agujas y el hilo transforma una serie de puntos en una pieza de ropa o decoración.
Qué necesitas para empezar
Lo primero que vas a necesitar son las dos agujas o una aguja circular y un ovillo de hilo. Las agujas pueden ser de diferentes materiales, como metal, plástico o madera. Si eres principiante, te recomiendo empezar con agujas de tamaño mediano (entre 4 y 6 mm) y un hilo grueso que sea fácil de manejar, como lana o acrílico. El tamaño del hilo y las agujas determinará el grosor y la textura del tejido.
Cuando tejes con dos agujas, uno de los aspectos más satisfactorios es ver cómo se van formando los puntos. Básicamente, todo el proceso se basa en mover el hilo entre una aguja y otra, formando pequeños lazos (puntos) que se entrelazan entre sí para dar forma a la prenda o accesorio que estás creando.
Montar los puntos
Lo primero que tienes que hacer para empezar a tejer es montar los puntos en una de las agujas. Esto significa crear la base sobre la que vas a trabajar. Existen varias formas de montar los puntos, pero una de las más sencillas es el montaje básico, que consiste en hacer un lazo con el hilo y pasarlo por la aguja.
Haz un nudo corredizo y colócalo en una aguja.
Tira del hilo suelto para ajustar el nudo.
Con la aguja libre, toma el hilo suelto y crea un segundo lazo que colocarás en la aguja.
Repite este proceso hasta que tengas el número de puntos que necesitas. La cantidad de puntos dependerá del tamaño de la prenda que quieras hacer y del grosor del hilo. Cuantos más puntos montes, más ancha será la pieza que vas a tejer.
Punto derecho en Tricot
Una vez que tengas los puntos montados, puedes empezar a tejer. El punto derecho es el más básico y probablemente el primero que aprenderás. Para tejer en punto derecho:
Inserta la aguja derecha en el primer punto de la aguja izquierda, de abajo hacia arriba.
Envuelve el hilo alrededor de la aguja derecha.
Tira del hilo a través del punto y sácalo por la aguja izquierda.
Desliza el punto de la aguja izquierda.
Repite estos pasos con todos los puntos de la fila. El punto derecho crea una textura lisa y es la base de muchas otras técnicas.
Punto revés en Tricot
El punto revés es el complemento perfecto del punto derecho. Este punto le da textura a tu tejido y es esencial para crear diferentes patrones. Tejerlo es muy similar al punto derecho, pero con un pequeño giro en el movimiento del hilo:
Coloca el hilo delante de tu trabajo.
Inserta la aguja derecha en el primer punto de la aguja izquierda, pero esta vez de arriba hacia abajo.
Envuelve el hilo alrededor de la aguja derecha.
Tira del hilo a través del punto y sácalo de la aguja izquierda.
El punto revés es el inverso del punto derecho. Cuando alternas una fila de punto derecho y una de punto revés, creas el punto de jersey, que es uno de los más utilizados.
Técnicas más avanzadas
Una vez que dominas el punto derecho y el punto revés, puedes comenzar a experimentar con patrones más complejos. Hay varias técnicas que puedes utilizar para darle más textura y diseño a tus proyectos. Aquí te hablo de algunas de las más comunes.
Punto elástico
El punto elástico es una técnica que combina punto derecho y punto revés en la misma fila, lo que crea un tejido más flexible y ajustable. Generalmente, se utiliza para puños, cuellos o bordes de suéteres, ya que permite que la prenda se ajuste mejor al cuerpo.
Para tejer en punto elástico, alternas uno o más puntos derechos con uno o más puntos revés. Un patrón clásico es tejer un punto derecho, un punto revés, y repetir hasta el final de la fila. Este tipo de tejido es perfecto para dar elasticidad y un acabado más profesional a tus proyectos.
Trenzas
Las trenzas, o cables, son una de las técnicas más vistosas del tricot. Aunque al principio puede parecer complicado, una vez que entiendes cómo se cruzan los puntos, verás que no es tan difícil como parece. Para hacer una trenza, básicamente cambias el orden de los puntos durante una fila, haciendo que algunos pasen por delante de otros. Esto crea el efecto visual de que los puntos se entrelazan como si fueran una cuerda.
Para hacer trenzas necesitas una aguja auxiliar donde dejas en espera algunos puntos, mientras tejes otros. Después, retomas los puntos que habías dejado en espera, y al hacer esto se crea el cruce de los puntos que forma la trenza. Puedes hacer trenzas más finas o más gruesas, dependiendo de cuántos puntos decidas cruzar.
Calados
El calado es otra técnica avanzada que te permite crear agujeros deliberados en tu tejido para formar patrones decorativos. Es muy utilizado en prendas como chales o bufandas ligeras. Para lograr este efecto, tejes una lazada sobre la aguja, lo que genera un espacio en el tejido, y luego cierras el agujero tejiendo dos puntos juntos. Al repetir este proceso, puedes crear patrones de calado que le den un toque elegante a tu prenda.
Aumentos y disminuciones
En el tejido, a veces necesitas aumentar o disminuir el número de puntos para dar forma a tu proyecto. Por ejemplo, si estás tejiendo un suéter, tendrás que hacer aumentos para las mangas o disminuciones en el escote. Hay varias formas de hacer esto.
Para aumentar puntos, una de las formas más sencillas es tejer un punto adicional en el mismo espacio que ya tienes un punto, lo que se llama «aumento simple». Para disminuir, simplemente tejes dos puntos juntos, lo que reduce el número total de puntos en esa fila. Al combinar estas técnicas, puedes darle forma a tu tejido y ajustarlo a las necesidades de la prenda que estás creando.
Cómo finalizar el trabajo
Una vez que hayas alcanzado el tamaño deseado, llega el momento de cerrar los puntos, es decir, rematar el tejido. El proceso es sencillo: tejes dos puntos y luego pasas el primero sobre el segundo, soltándolo de la aguja. Repite hasta que solo te quede un punto, corta el hilo y pasa el extremo a través de ese último punto para asegurarlo.
Proyectos ideales para principiantes
Cuando estás empezando, es buena idea comenzar con proyectos simples que te ayuden a familiarizarte con las técnicas básicas. Aquí te dejo algunas sugerencias:
Bufanda en punto derecho: Es el proyecto más básico y un excelente lugar para comenzar. Solo tienes que montar los puntos, tejer todo en punto derecho y cerrar al final.
Gorro en punto elástico: Una vez que te sientas cómoda con el punto derecho y el revés, puedes probar a hacer un gorro. Solo tienes que combinar puntos elásticos para el borde y seguir en punto jersey para el resto del gorro.
Cojín de trenzas: Si ya dominas las trenzas, puedes tejer un cojín decorativo que le dará un toque especial a cualquier habitación.
Un pasatiempo que relaja
Tejer no solo es una forma de crear piezas únicas, sino que también es una actividad que relaja la mente. El movimiento repetitivo y la concentración en los puntos ayudan a reducir el estrés. Además, ver cómo un simple ovillo de hilo se transforma en una prenda es increíblemente satisfactorio.
A lo largo del tiempo, el tricot ha demostrado ser una habilidad que cualquiera puede aprender y disfrutar. Lo que comenzó como una necesidad práctica para crear ropa, hoy es un pasatiempo creativo y una forma de expresión personal. Con paciencia y práctica, no solo puedes dominar las técnicas básicas, sino también crear piezas únicas y hechas a mano que reflejen tu estilo personal.
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