Aviso para personas creativas: el ovillo que convirtió mi casa en un taller de ideas

Sí, empecé con una cesta… y terminé redecorando media casa

Confieso que cuando tuve por primera vez un ovillo de Trama Rústica de Limol en las manos pensé: “qué bonito color”. Sin embargo, no imaginaba todo lo que iba a terminar haciendo con él. Porque una cosa lleva a la otra. Empiezas tejiendo una pequeña cesta y, de repente, estás mirando cualquier rincón de casa pensando: “aquí quedaría genial otra labor”.
Y sí… así empezó mi pequeña obsesión creativa. os presento mi «Cesta campo de olivos» os dejo el paso a paso en este pdf.

mi cesta campo de olivos

Lo primero que me conquistó fue su textura. Tiene ese equilibrio perfecto entre firmeza y suavidad. Por eso, mientras tejes, notas que el punto queda definido y bonito casi sin esfuerzo. Además, el hilo desliza muy bien y eso hace que las labores avancen rápido. Y cuando una labor avanza rápido… las ganas de seguir creando se multiplican.

 

El ovillo que sirve para TODO

O casi todo… porque ganas dan

Con Trama Rústica 500 de Limol he tejido cestas, bolsos, posavasos, caminos de mesa, fundas para cojines e incluso organizadores para mis agujas de crochet. Lo mejor es que cada proyecto tiene un acabado moderno y artesanal al mismo tiempo. Que os parece estos delicados «cojines para principiantes» Podéis usar el paso a paso que os dejo en el pdf.

cojines a crochet

Además, los colores lisos quedan elegantes y fáciles de combinar. Mientras tanto, los tonos matizados hacen prácticamente el trabajo solos. Te prometo que a veces parece magia. Vas tejiendo y el dibujo aparece poco a poco sin necesidad de cambiar de color.
También tengo que reconocer algo: este algodón tiene un peligro importante. Empiezas pensando en un proyecto pequeño “para gastar un ovillo” y terminas mirando tutoriales a las doce de la noche diciendo: “solo voy a guardar ideas”. Spoiler: nunca guardas solo ideas.

 

Mi rincón favorito ahora tiene crochet

Y todo gracias a este algodón

Una de mis labores favoritas fue una cesta redonda en tonos olivo y crudo. Quedó tan bonita que pasó directamente de “proyecto handmade” a “objeto decorativo oficial del salón”. Ahora guarda ovillos, aunque sinceramente creo que también podría guardar chocolate, mandos de la tele o mis ganas de ordenar la casa.
Además, como es un algodón resistente, las piezas mantienen muy bien la forma. Por eso resulta ideal para decoración y accesorios de uso diario.

Trama Rústica de Limol engancha… y mucho

Aviso para personas creativas

Si te gusta el crochet, el punto o simplemente crear cosas bonitas con tus manos, este ovillo tiene muchísimas posibilidades. Puedes hacer proyectos rápidos, decorativos y muy originales sin complicarte demasiado.
Y lo mejor de todo es esa sensación maravillosa de terminar una labor y pensar:
“Vale… necesito otro ovillo. Y probablemente otro color también.”